Cuándo corresponde evaluación psicológica del menor en un juicio

Cuándo corresponde pedir una evaluación psicológica del menor en un juicio de familia

En los juicios de familia, muchas decisiones dependen de cómo se encuentra emocionalmente el niño o adolescente. Cuando existen conflictos entre los padres, cambios conductuales en el menor o versiones contradictorias de los adultos, suele surgir la pregunta:

¿Es necesario pedir una evaluación psicológica del menor? ¿Cuándo corresponde hacerlo y para qué sirve realmente?

La evaluación psicológica no es un castigo ni una herramienta para “ganar” un juicio. Es una medida de protección para comprender el estado emocional del menor y ayudar al tribunal a tomar decisiones que realmente lo beneficien.

Qué es una evaluación psicológica en el contexto familiar

Se trata de una evaluación realizada por un profesional, para analizar el estado emocional, conductual y relacional del menor.

No busca juzgar ni etiquetar, sino entender cómo está viviendo el niño la situación familiar, cómo se relaciona con cada progenitor y si existen señales de estrés, ansiedad, miedo o daño emocional. El informe resultante se utiliza como antecedente técnico para que el juez pueda resolver con mayor claridad.

En qué situaciones suele ser necesaria

La evaluación psicológica suele solicitarse cuando existen dudas fundadas sobre el bienestar emocional del menor. Por ejemplo, cuando el niño presenta cambios de conducta importantes, rechazo a uno de los padres, angustia persistente, bajo rendimiento escolar o síntomas emocionales sin causa aparente.

También es frecuente cuando los padres entregan versiones opuestas de la realidad y el tribunal necesita una mirada profesional e imparcial para comprender qué está ocurriendo realmente.

Evaluación psicológica y conflictos parentales

En procesos de cuidado personal, régimen de visitas o modificaciones de acuerdos, la evaluación psicológica puede ser clave. Especialmente cuando hay conflictos intensos, dificultades de comunicación, tensiones constantes o exposición del menor a discusiones entre adultos.

El objetivo no es determinar quién es “mejor padre”, sino cómo el conflicto está afectando al niño y qué medidas pueden protegerlo.

Rechazo del menor a uno de los padres

Uno de los escenarios más comunes es cuando el menor manifiesta rechazo a relacionarse con uno de los progenitores. En estos casos, la evaluación distingue si es una etapa emocional, una reacción al conflicto, una experiencia negativa concreta o una situación que requiere intervención.

El tribunal nunca debería forzar vínculos sin entender primero el impacto emocional en el niño.

¿Quién puede solicitar la evaluación psicológica?

La evaluación puede ser solicitada por:

  • Uno de los padres,
  • Ambos padres de común acuerdo,
  • El propio tribunal,
  • A sugerencia de profesionales intervinientes.

No siempre se concede automáticamente. El juez evaluará si existen antecedentes suficientes que justifiquen someter al menor a este proceso, evitando evaluaciones innecesarias o reiteradas.

Qué analiza el profesional

Durante la evaluación, el psicólogo analiza aspectos como el estado emocional del menor, su forma de relacionarse con cada progenitor, su percepción del conflicto familiar y la existencia de posibles indicadores de estrés o daño psicológico.

También se consideran la edad, el nivel de desarrollo y el contexto familiar, para asegurar que la evaluación sea adecuada y respetuosa.

Qué valor tiene el informe psicológico en el juicio

El informe psicológico no reemplaza la decisión del juez, pero tiene un peso importante. Sirve como una herramienta que ayuda a fundamentar decisiones sobre cuidado personal, visitas, medidas de protección o intervenciones de apoyo.

Un buen informe puede orientar soluciones más ajustadas a la realidad del menor y evitar decisiones basadas solo en el conflicto entre adultos.

Cuándo no es recomendable pedir una evaluación

No es recomendable solicitar evaluaciones como estrategia de presión o castigo hacia el otro progenitor. Tampoco cuando no existen señales claras de afectación emocional, ya que someter al menor a evaluaciones innecesarias puede generar estrés adicional.

El foco siempre debe estar en el bienestar del niño, no en la confrontación judicial.

Importancia de actuar con criterio y apoyo legal

Solicitar una evaluación psicológica es una decisión delicada. Debe hacerse con fundamentos, de forma responsable y con acompañamiento legal, para evitar errores que puedan perjudicar al menor o debilitar la posición de quien la solicita.

Un abogado de familia puede ayudarte a evaluar si corresponde pedirla, cómo solicitarla correctamente y cómo usar el informe de manera adecuada dentro del proceso judicial.

Asesoría legal en procesos con evaluación psicológica

Cada caso familiar es distinto y requiere un análisis cuidadoso. Un abogado especializado puede orientarte para:

  • Determinar si la evaluación es necesaria,
  • Solicitarla de forma adecuada ante el tribunal,
  • Proteger al menor durante el proceso,
  • Interpretar correctamente el informe psicológico,
  • Enfocar el juicio en el interés superior del niño.

👉 Si crees que tu hijo necesita ser evaluado psicológicamente en un proceso de familia, o tienes dudas sobre cuándo corresponde hacerlo, contáctanos por WhatsApp.

📌 Fuente y más información en :
👉 Abogados Familiares Chile
👉 Otras noticias sobre divorcios

Cuándo corresponde evaluación psicológica del menor en un juicio.

Categories Noticias 2025

Leave a Comment